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por
Eliana Mirelman
Hacia más de diez años que las
primas Liora y Eli no se veían.
Liora, hija única, había emigrado
a Israel con sus padres cuando tenía 14
años, dejando atrás 4 abuelos, 7
tíos y 6 primos!
Había regresado 6 meses a la Argentina
2 años más tarde cuando, fallecidos
sus 2 abuelos paternos, su madre necesitó
reencontrarse con sus progenitores. Pero ya no
se sentían de allí y su padre no
conseguía trabajo como en Beersheva de
modo quearmaron sus valijas y partieron.
Se vieron nuevamente cuando Eli, de 15 años
,viajó a Europa e Israel con sus padres
y hermanos. Liora tenía entonces 17 y pronto
entraría al servicio militar.
En 1966 participó en la guerra de los
Seis Días: porque hablaba castellano, inglés,
francés, alemán y hebreo la destinaron
a comunicaciones en el desierto del Neguev.
Perdió amigos, endureció su carácter
pero al término del servicio militar viajó
a Zurich a estudiar relaciones internacionales.
Allí estaba cuando su prima Eli viajó
a Europa con sus ahorros de nueve años.
Eli tenía entonces 2 primos en Paris que
la alojaron en su departamento. De allí
partiría a Vevey donde viviría en
casa de un tío abuelo paterno con 3 hijos
pequeños!
Pero las primas decidieron que antes, Eli se
alojaría 2 días de contrabando en
el cuarto de la Universidad de Liora. Todo fuese
por el reencuentro!
Eli nunca supo qué hizo Liora pero franqueó
la seguridad de la casa de estudios sin dificultad.
Habían pasado más de dos horas
hablando en el diminuto cuarto. Liora no paraba
de preguntar como si pudiese recuperar sus afectos
y la vida que dejase atrás a través
de las palabras.
Fue entonces que inquirió: ¿Eli
vos sabés hacer la tortilla a la española
de la abuela Lea?
-Por supuesto!
Liora la arrancó del sillón y la
llevó a ver la minúscula cocina
del piso impregnada de olor a comida asiática.
-¿Te arreglás aquí? ¿Qué
precisás?
Minutos más tarde salían a la nieve
(era enero) a comprar papas y huevos. De regreso
a la pieza golpearon a la puerta. Era su amigo
suizo. Las primas decidieron invitarlo a cenar
si traía una botella de vino tinto. Y quedaron
para las 19h30.
La preparación de la tortilla transcurrió
entre anécdotas y recuerdos que sin embargo
no impidieron que Liora tomara debida nota de
la receta.
A la hora señalada, 3 platos, 3 vasos,
servilletas de papel, una botella de agua y una
enorme tortilla doradita sobre el escritorio de
trabajo esperaban la llegada de Christian y su
tinto. Olía delicioso! Y mientras daban
buena cuenta de la exquisitez Liora regaló
a su amigo la receta de su abuela andaluza.
Tortilla de papas:
Ingredientes:
5 papas medianas, 6 huevos, un chorrito de leche,
una pizca de sal y pimienta, aceite cantidad necesaria.
Preparación:
1) Pelar las papas, cortarlas en cubitos y hervirlas
cuidando que no lleguen a ablandarse.
2) Escurrirlas.
3) Poner aceite suficiente en una sartén,
dejar calentar y verter las papas, saltearlas
y retirarlas apenas tomen color.
4) En un gran bol, batir los 6 huevos con la
sal, la pimienta y el chorrito de leche. Volcar
luego las papas luego de ponerlas en papel absorbente
para sacar el aceite.
5) En una sartén de unos 27 cm de diámetro
poner un fondo de aceite, calentar y verter el
contenido del bol. Con una espátula acomodar
para darle forma redonda y que vayan dorando los
bordes. Sacudir suavemente la sartén sobre
el fuego para que dore parejo. Cuando ya no queda
casi jugo, cubrir la sartén con una tapa
o un plato del diámetro adecuado (cuidado
con el calor! se puede usar un repasador). Dar
vuelta la sartén y dejar la tortilla sobre
el plato o tapa. Agregar unas gotas de aceite
al fondo de la sartén y volcar nuevamente
la tortilla del lado que no fue dorado.
6) Volver a pasar la sartén sobre el fuego
sacudiendo suavemente. Observar con la espátula
la base de la tortilla. Cuando esté dorada
pasar a un plato de servir y comer caliente o
fría. No debe quedar seca!
Se le puede poner chorizo colorado pero mi abuela
no lo hacía.
Esa noche, Liora no la olvida, sin embargo aunque
la tiene grabada en la memoria jamás pudo
preparar ella misma esta receta! |