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Cynthia
Laura
La mayoría de mis anécdotas
transcurren en los supermercados y
tienen que ver con el idioma, me pregunto
por qué.
Esta que les voy a relatar, también:
había cargado el changuito
y estaba ya en la cola de la caja.
Había una persona delante mío.
Noté que ponía los artículos
que había comprado unos en
una caja de cartón (los que
necesitaban conservarse en la heladera),
otros en una canasto plástico
(el resto). Luego la cajera le dio
un talonario y ella lo completó.
Entonces colegí (yo soy una
persona muy colegidora) que se trataba
de que le llevaran los productos a
su casa. Cuando me llegó el
turno pregunté si acaso era
posible eso y me dijo que sí,
que sólo me costaría
10 NIS. De acuerdo, entonces quiero
que me los lleven. Cuando llegó
el momento de escribir el talonario,
le pedí que lo hiciera ella
para hacer más rápido.
Primero el nombre, luego la calle,
luego le dije el depto. y cuando le
doy el número del edificio,
lo más fresca y con total naturalidad
le digo: "veintidós".
"¿Ma?" (¿Qué?),
me pregunta la cajera, yo insistí
como dos o tres veces creyendo que
estaba sorda hasta que me dice en
hebreo: ¿Qué es veintidós?
Entonces caí en la cuenta de
que había dicho el número
en español, me empecé
a reír, gracias a Dios, también
la cajera y la que estaba detrás
mío reían y no estaban
enojadas por haberles hecho perder
el tiempo con mi distracción.
Un abrazo a todos!!!!!!!!!!!
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